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Si bien las arquitecturas de redes
tradicionales están compuestas de cuatro capas: la capa
física de fibra, la capa de multiplexación óptica,
la capa de conmutación ATM y la capa de enrutamiento IP,
muchos proveedores de servicio están respondiendo al mercado
cambiante con el fin de optimizar el funcionamiento de sus redes
y los costes de mantenimiento. Los principales motores de este
cambio son el espectacular incremento de tráfico IP, principalmente
como consecuencia de Internet, y los avances producidos en las
tecnologías de transmisión óptica. Así
pues, uno de los cambios fundamentales consiste en trasladar los
beneficios proporcionados por ATM a la capa IP mediante desarrollos
tales como MPLS (multiprotocol label switching). De hecho, en
las grandes redes IP la capa ATM está desapareciendo debido
a que ahora los enrutadores IP presentan mejoras en cuanto a la
velocidad de procesamiento y de transmisión de paquetes.

Figura 1. Modelo de red óptica basado en 2 capas
Los expertos aseguran que la arquitectura de red óptima
estaría basada en dos capas: una capa de enrutamiento IP
y una capa de transmisión óptica (figura 1). En
esta red los enrutadores toman decisiones sobre los paquetes,
mientras que la capa de transmisión proporciona rutas de
conexión flexibles entre estos enrutadores. Los nodos de
transmisión, tales como OXCs, se encargan de las labores
de conmutación entre las fibras, longitudes de onda individuales,
o incluso ranuras temporales del interior de las longitudes de
onda si la funcionalidad SDH se encuentra integrada en ellos.
La conexión entre las capas IP y óptica se realizaría
mediante GMPLS (generalized multiprotocol label switching).
Este planteamiento de separar el enrutamiento y el transporte
óptico resulta bastante lógico, aunque algunas personas
argumentan que en un futuro la red se consolidará en una
única capa completamente óptica. Para ello son claves
las investigaciones que se están llevando a cabo en la
actualidad sobre nuevos dispositivos fotónicos (puertas
lógicas y memorias ópticas, entre otros) dentro
del marco de las redes ópticas de paquetes (Conectrónica
no. 54, pp. 8-12). En este artículo y siguientes analizaremos
en profundidad todos estos factores que condicionan el escenario
futuro de las redes ópticas.

Figura 2. Desarrollos de la tecnología de red basada
en IP.
Control de red basado en IP
Una red óptica se divide generalmente en un plano de transporte,
un plano de gestión y un plano de control. El plano de
transporte proporciona la transmisión óptica y la
amplificación de las señales. Por otro lado, el
plano de gestión proporciona mecanismos de configuración,
gestión de fallos y de prestaciones, así como funciones
de seguridad y provisión de conexiones. Por último,
el plano de control se encarga de facilitar la configuración
rápida y eficiente de las conexiones dentro de la capa
de transporte, reconfigurar o modificar las conexiones previamente
establecidas y realizar funciones de protección/restablecimiento
en caso de fallos.
Como se ha comentado con anterioridad, se espera que las redes
ópticas adopten un esquema de arquitectura IP sobre WDM
mucho más simple, en el cual se eliminen las capas ATM
e incluso SONET/SDH, debido en gran parte al actual predominio
de tráfico IP. Así, el primer paso consistiría
en eliminar la capa ATM en favor de POS (packet over SONET), para
posteriormente eliminar también la capa SONET. Evidentemente,
dada la inversión actual en tecnología SONET/SDH
este proceso sería gradual y comenzaría en las áreas
metropolitanas para extenderse posteriormente a los enlaces de
largo alcance.
La tecnología SONET/SDH (Conectrónica no. 51, pp.
10-15 y no. 52, pp. 8-14) está diseñada para tráfico
de voz y es bastante costosa en relación con Ethernet,
que está diseñada para datos. Adicionalmente, resulta
compleja y poco flexible en relación con la implantación
de nuevos servicios y capacidades. Por lo tanto, está claro
que usar conmutadores Ethernet en lugar de multiplexores (ADMs)
SONET/SDH reducirá considerablemente los costes. No obstante,
existen diversos obstáculos para la adopción de
la tecnología Ethernet, siendo el principal de ellos el
relacionado con la fiabilidad y disponibilidad de red.
La tecnología SONET/SDH se diseñó inicialmente
para redes troncales, por lo que posee mecanismos de disponibilidad
y fiabilidad robustos basados en un alto nivel de redundancia
tanto dentro como fuera de los equipos. En especial, las redes
SONET proporcionan una disponibilidad del 99,999 %, que equivale
a una caída de 5 minutos por año. En cambio, la
tecnología Ethernet se diseñó principalmente
para redes de empresa donde los requisitos de disponibilidad no
son tan altos. En la tabla I se muestra una comparativa
entre SONET y Ethernet.

Figura 3. Arquitectura basada en OADMs/OXCs: modelo "overlay"
Precisamente para reemplazar las capacidades de disponibilidad
y fiabilidad de SONET, especialmente en el entorno metropolitano,
existen toda una serie de técnicas como son el desarrollo
de múltiples rutas redundantes en topologías de
malla o nuevos tipos de planos de control (estándar e IP
L3 extendido). En cualquier caso, se requiere todavía algún
tipo de entramado, para lo cual Gigabit Ethernet (GE) constituye
una alternativa perfecta. GE es bastante popular en el entorno
metropolitano, pues tiene un coste relativamente bajo y está
experimentando una creciente demanda conforme las empresas comienzan
a extender sus LANs a lo largo de las ciudades.
Evolución del modelo de capas
La figura 2 muestra la evolución de los mecanismos
de transporte de IP en relación con las técnicas
de enrutamiento utilizadas. Se observa que los enrutadores basados
en software se reemplazan por otros basados en hardware mucho
más rápidos. Inicialmente estos enrutadores se conectan
entre sí utilizando líneas alquiladas: IP sobre
SDH, pero el aumento de tráfico obliga a una expansión
del “throughput” de los mismos. Surgen de este modo
los enrutadores IP Terabit electrónicos interconectados
mediante enlaces WDM de gran capacidad: IP (sobre SDH) sobre WDM.
Otra de las posibilidades para el desarrollo de redes IP a gran
escala se basa en el esquema IP sobre ATM, el cual ha sido adecuadamente
sustituido por MPLS como se ha comentado anteriormente. MPLS proporciona
conmutación orientada a la conexión basada en enrutamiento
IP y en un protocolo de señalización IP. El funcionamiento
de MPLS se basa en la utilización de etiquetas para la
conmutación de las rutas de los paquetes, pudiendo utilizarse
diferentes tecnologías en la capa de enlace tales como
ATM, Frame Relay, PPP, etc.
El siguiente paso en la evolución hace referencia a la
capa óptica, encontrándose esquemas basados en IP
sobre WDM y MPLS fotónico (figura 2). La extensión
de MPLS a la capa óptica consiste básicamente en
utilizar longitudes de onda como etiquetas. De este modo, una
ruta etiquetada mediante longitud de onda acomoda paquetes IP
que siguen el mismo camino, mientras que el enrutador MPLS fotónico
es el encargado de conmutar estas rutas ópticas. La capa
MPLS fotónica puede constituir una sub-capa del MPLS eléctrico.
Dado que los enrutadores IP reconocen a los enrutadores MPLS fotónicos,
ambos pueden funcionar de forma integrada mediante señalización
IP.

Figura 4. Arquitectura basada en OADMs/OXCs: modelo "peer"
En MPLS se añade una etiqueta de la capa 2 a cada paquete
en el enrutador de entrada, la cual se va intercambiando tras
cada enlace. En el caso de MPLS fotónico, se añade
una etiqueta de longitud de onda a cada flujo de bits y cada paquete
IP se acomoda en una determinada ruta de longitud de onda en el
enrutador de entrada. El mecanismo de ruta por longitud de onda
consiste en reservar una determinada longitud de onda para una
ruta desde el enrutador de entrada hasta el de salida. Otra posibilidad
consiste en una ruta de longitud de onda virtual, según
la cual se cambia la longitud de onda tras cada enlace. Una de
las principales diferencias entre MPLS y MPLS fotónico
es que el primero permite unir etiquetas, mientras que el segundo
no. Otra de las diferencias es que con MPLS fotónico el
número de rutas disponibles por enlace está limitado
a menos de 100, por lo que esta tecnología se aplicará
inicialmente a redes troncales.
Arquitecturas de red IP
Para la provisión de servicios IP existen dos enfoques
distintos: uno basado en OADMs y OXCs, y el otro basado en enrutadores
IP. En el primer caso, se pueden proporcionar otros servicios
además de IP desde la misma plataforma, incluyendo SDH/ATM.
En el modelo de la figura 3 las rutas ópticas proporcionan
enlaces entre los enrutadores para la capa IP. La gestión
de red está basada en un modelo cliente-servidor donde
la red IP es cliente de la capa de red óptica. Adicionalmente,
no existe ningún intercambio de información de enrutamiento
entre ambas capas. La topología de la capa de red óptica
es invisible para la capa IP, por lo que el plano IP debe tener
la capacidad de resolver direcciones o disponer de una base de
datos de los puntos de finalización de las rutas ópticas.
Este mecanismo de control es muy similar al existente en el esquema
de IP sobre ATM. En el caso de un mecanismo de control distribuido,
los OXCs y otros equipos se consideran como enrutadores IP virtuales,
y tanto las redes de enrutadores IP como las redes ópticas
utilizan protocolos de señalización y enrutamiento
comunes como GMPLS. Es decir, los enrutadores IP y los OXCs tienen
una función equivalente en el plano de control: todos los
dispositivos se comportan como enrutadores IP. Este modelo de
arquitectura se representa esquemáticamente en la figura
4.
En las redes basadas en enrutadores MPLS fotónicos también
pueden plantearse sendos esquemas de control: centralizado y distribuido.
No obstante, la ventaja en este caso es que sólo se necesita
una simple extensión de la jerarquía MPLS existente
para realizar el control distribuido. Con este esquema, cada enrutador
MPLS fotónico conoce la topología de red de la capa
óptica y el estado de los enlaces. Las figuras 5 y
6 muestran las arquitecturas para estas redes. La elección
de un escenario u otro depende del campo de aplicación
y de diversas variables: tipo de servicios a proporcionar (sólo
IP u otros), propiedad de los equipos, segmentación de
la gestión de red, etc.

Figura 5. Arquitectura basada en enrutadores MPLS fotónicos
(control centralizado)
Mejoras en el estándar SONET
Al tiempo que Ethernet se modifica para cubrir diversas funcionalidades
de SONET con el fin de implantar el esquema IP sobre WDM, el estándar
SONET también está sufriendo importantes cambios
para adaptarlo al tráfico de datos. El principal problema
del estándar SONET para la transmisión de señales
de datos es su rígida estructura de tramas de tasa fija
que son mucho más adecuadas para la transmisión
de tráfico de voz que de ráfagas de datos. Así
pues, algunas limitaciones que presenta son:
- Las tasas de línea son altamente discretas:
las únicas disponibles son STS-3c (155 Mbit/s), STS-12c
(622 Mbit/s) y STS-48c (2,4 Gbit/s), por lo que para tasas intermedias
hay que escoger la tasa superior que puede ser excesivamente
grande. Adicionalmente, estas tasas no encajan bien con las
que se generan habitualmente en las redes de área local
Ethernet. Por ello, para conectar dos Ethernet LAN a 100 Mbit/s
se debe tomar STS-3c con el consiguiente desperdicio de un tercio
del ancho de banda.
- GE emplea una codificación 8b/10b en
la capa física, por lo que para interconectar dos Ethernet
LANs remotas se requieren 2,5 Gbit/s. Luego por tan sólo
100 Mbit/s resulta necesario tomar un canal STS-48c completo
para la transmisión de cada flujo GE.
- No se permite la división del tráfico
y la transmisión multicamino, por lo que para enviar
una señal de 100 Mbit/s no se pueden emplear dos rutas
de 50 Mbit/s o STS-1.
- Dado que el tipo de tráfico que transporta
cada trama SONET se indica únicamente con un bit de la
cabecera, no resulta fácil mezclar distintos tipos de
tramas en el interior de una trama SONET.

Figura 6. Arquitectura basada en enrutadores MPLS fotónicos
(control distribuido)
Para resolver en parte todas estas limitaciones,
la nueva generación de SONET plantea las siguientes soluciones:
- Concatenación virtual: permite agrupar
cualquier número de señales STS-1s ó T-1s
como un único flujo SONET. Por ejemplo, dos señales
STS-1s pueden combinarse para formar una señal STS-1-2v
de 102 Mbit/s que sí que resulta adecuada para transmitir
las tramas Ethernet de 100 Mbit/s. Al mismo tiempo, también
permite que las componentes de un mismo flujo tomen distintas
rutas. De este modo, se pueden ofrecer servicios OC-192 mediante
cuatro rutas OC-48 paralelas.
- Esquema de ajuste de la capacidad de enlace:
el número de señales STS-1s en el flujo SONET
concatenado virtualmente puede variar de forma dinámica.
- Protocolo de entramado genérico (Generic
Framing Protocol, GFP): permite que cada paquete de la trama
SONET tenga su propio tipo de protocolo, por lo que resulta
posible transmitir Frame Relay, Fibre Channel y Ethernet sobre
la misma trama SONET. Además, GFP también dispone
de un modo transparente que se ha diseñado para comprimir
los flujos codificados 8b/10b por un factor 80/65. De este modo,
una señal GE requiere sólo 1,02 Gbit/s para la
conectividad de su capa física y pueden transmitirse
dos flujos GE sobre un enlace STS-48c.
En resumen, todas estas modificaciones son más adecuadas
para tráfico de datos y proporcionan un compromiso en términos
de flexibilidad y disponibilidad. Está claro que IP seguirá
siendo el servicio de datos más popular, pero la pregunta
es si Ethernet será utilizado como medio de transporte
o las tramas Ethernet se transportarán sobre la infraestructura
SONET. La pregunta está en el aire. La gran ventaja que
tiene SONET es que en la actualidad existe una importante infraestructura
desplegada, pero los avances que se están produciendo últimamente
en el campo de las redes ópticas de paquetes y desarrollos
tales como GMPLS auguran un futuro muy distinto.
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